Este miércoles se ha celebrado el Día Mundial de la Agricultura. Una fecha, no solo conmemorativa, sino que también sirve para recordar y poner en valor a un sector que se ha mantenido durante siglos y que, en nuestro día a día, sigue estando muy presente.
Claro ejemplo de ello es el caso de vino, donde España no solo participa, sino que, de acuerdo con el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA), también lidera con casi 929.170 hectáreas de viñedo, convirtiéndose, así, en el país con mayor superficie vitivinícola del mundo.
Esta fecha no ha sido elegida al azar, sino que marca el día en que se firmó el tratado de fundación de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, conocida como FAO, en 1945.
Desde entonces, este organismo trabaja para mejorar la producción agrícola, garantizar el acceso a una alimentación digna y promover la sostenibilidad del sector.
En esta parte merece la pena aclarar una diferencia importante cuando hablamos de vino. El cultivo de la tierra o la vendimia sí son parte de la actividad agrícola.
Pero, en cuanto, la uva cruza la puerta de la bodega, hay un cambio. Ahí empieza la parte agroalimentaria donde se incluye la fermentación, la crianza o el ensamblaje. En otras palabras, el vino es un producto agrícola que ha pasado por un proceso industrial.
Hoy, ese sector que lleva siglos sosteniéndose, tiene uno de sus mayores tesoros en el interior rural del país. Muchas de las tierras que dan vida a nuestros viñedos pertenecen a comarcas alejadas de las grandes ciudades, que siguen siendo cuna de un cultivo con siglos de historia a sus espaldas.
Así que, desde Bodegas Protos, nos sumamos a la celebración del Día de la Agricultura, brindando por la tierra que hace posible el vino en cada una de nuestras copas.