Carlos Villar (Valladolid, 1972) ha mamado la cultura del vino porque pertenece a la cuarta generación de una familia de bodegueros de Toro, afincados también en Cigales, Frutos Villar. Sin embargo, en los últimos años ha dejado la empresa familiar para trabajar en otras bodegas. En agosto del 2004 dio el salto a la Ribera del Duero para ocuparse de las exportaciones de Bodegas Protos y viajar por todo el mundo hasta noviembre del 2008. Un año después regresó a la bodega, esta vez como director general.